Elsa Reichmanis ha colaborado durante décadas con equipos científicos chinos y afirma que la investigación debe mantenerse al margen de la rivalidad tecnológica.
La científica estadounidense especializada en materiales Elsa Reichmanis —cuyo trabajo pionero ayudó a sentar parte de las bases de la fabricación moderna de semiconductores— declaró que la colaboración científica debería trascender la rivalidad. Estas declaraciones se produjeron tras recibir una de las mayores distinciones de China para expertos extranjeros, describiendo la ciencia como «un lenguaje universal» que beneficia a toda la sociedad.
Reichmanis, profesora de ingeniería química en el Departamento de Ingeniería Química y Biomolecular de la Universidad de Lehigh y directora de su Instituto de Materiales y Dispositivos Funcionales, fue una de las nueve personas galardonadas con el Premio de Cooperación Internacional en Ciencia y Tecnología de China a principios de julio.
El galardón reconoce las contribuciones excepcionales a los intercambios científicos y a la colaboración con investigadores chinos.
Reichmanis es conocida principalmente por su trabajo innovador en fotorresistencias químicamente amplificadas: materiales sensibles a la luz utilizados para grabar circuitos microscópicos en obleas de silicio.
Sus avances químicos hicieron comercialmente viable integrar decenas de millones de transistores —o más— en un único chip de silicio, sentando así las bases para la industria de semiconductores a nanoescala.


