Los empleados de Baidu, Alibaba, Tencent y ByteDance informan de un endurecimiento en las políticas de uso de *tokens*; a algunos trabajadores incluso se les pide que paguen una parte del coste para utilizar modelos de IA estadounidenses.
Cuando la inteligencia artificial generativa irrumpió con fuerza en el sector tecnológico de China, los trabajadores recibieron una directriz clara de la dirección: utilizar la IA y hacerlo con frecuencia.
El consumo de grandes cantidades de *tokens* de IA —la unidad básica de potencia de cálculo necesaria para procesar texto o escribir código— se convirtió en una señal de distinción; las empresas solían interpretar un alto volumen de uso de *tokens* como un indicio de que los empleados eran productivos y mostraban iniciativa.
Sin embargo, estas asignaciones de recursos informáticos se están recortando drásticamente a medida que las principales empresas de Internet de China introducen cuotas de *tokens* para contener los crecientes costes asociados a la IA, según empleados que hablaron con el *South China Morning Post* bajo condición de anonimato.
En ByteDance, un empleado señaló que el personal que utiliza modelos de código cerrado debe abonar una parte del coste de su propio bolsillo. La empresa reembolsa aproximadamente la mitad de los gastos de herramientas externas, estableciendo un límite anual de unos 1.000 dólares estadounidenses para el personal técnico y los becarios, y de 300 dólares para los empleados no técnicos, según la fuente consultada.

