Qualcomm ha sido durante mucho tiempo sinónimo de liderazgo en sistemas en chip (SoC), especialmente en el sector de los smartphones. Desde los primeros procesadores móviles Snapdragon que definieron la experiencia insignia de Android hasta las plataformas actuales basadas en IA y con capacidad 5G, la compañía ha logrado un equilibrio constante entre rendimiento, eficiencia energética y conectividad que define categorías de productos completas.
El último anuncio de las plataformas Snapdragon W5+ Gen 2 y W5 Gen 2 demuestra la determinación de Qualcomm de aplicar esta misma fórmula a los wearables, un segmento que aún lucha por llegar al mercado masivo más allá de algunos éxitos de gran repercusión como el Apple Watch.
Este lanzamiento marca más que una simple actualización generacional. Es un esfuerzo por abordar algunas de las barreras fundamentales que han impedido que los wearables alcancen su máximo potencial.
John Kehrli, director sénior de Gestión de Producto para wearables de Qualcomm, describió esta iniciativa como la culminación de años de aprendizaje progresivo. “Con W5+ Gen 2, tomamos lo que hemos dominado en smartphones —integrando rendimiento, eficiencia y conectividad en una plataforma integrada— y lo llevamos a una categoría que aún busca su momento decisivo”, afirmó.
La experiencia de Qualcomm en SoCs se centra en los wearables.
El ADN de Qualcomm se basa en la compleja integración de SoCs. Los ingenieros de la compañía comprenden que la magia de un gran dispositivo no reside en maximizar un solo componente, sino en orquestar la CPU, la GPU, la conectividad, la IA y la gestión de energía en un todo perfectamente optimizado. Eso es lo que W5+ Gen 2 y W5 Gen 2 buscan ofrecer.

Los chips se fabrican con un proceso de 4 nm, lo que ofrece un mayor rendimiento por vatio y permite a los fabricantes de equipos originales (OEM) reducir los formatos sin sacrificar la capacidad. La incorporación de Location Machine Learning 3.0 mejora la precisión del GPS hasta en un 50% en entornos urbanos densos, una característica fundamental para corredores, ciclistas y cualquier persona que utilice un reloj inteligente en ciudades o terrenos accidentados.
El front-end de RF optimizado contribuye a un tamaño aproximadamente un 20% menor y a un menor consumo de energía, lo que ofrece a los fabricantes mayor flexibilidad de diseño.
La característica principal, sin embargo, es la compatibilidad con el satélite NB-NTN, una primicia en la industria de los wearables. Esta tecnología, impulsada por la colaboración de Qualcomm con Skylo, permite la mensajería de emergencia bidireccional sin cobertura móvil ni Wi-Fi.
Kehrli explicó por qué esto es importante: “La gente quiere que sus wearables sean compañeros de confianza, no solo rastreadores de actividad física. Poder enviar un SOS desde cualquier lugar cambia por completo la propuesta de valor”.
Los wearables aún tienen dificultades para su adopción masiva.
A pesar del sólido desempeño de Qualcomm en hardware wearable, el ecosistema de relojes inteligentes basado en Android ha tenido dificultades para igualar la penetración del Apple Watch en el mercado masivo.
Las razones son diversas. Wear OS ha mejorado, pero históricamente se ha quedado atrás de watchOS en cuanto a refinamiento e integración. Más allá del software, la realidad es que muchos consumidores viven en el ecosistema de Apple, y la mayoría de los wearables con tecnología Qualcomm no están diseñados para integrarse completamente con dispositivos iOS.
Esto supone una barrera importante, ya que la adopción de wearables está estrechamente ligada a la sincronización fluida con el smartphone principal del usuario. Apple aprovecha esa dependencia con maestría; si eres usuario de iPhone, el Apple Watch es la opción predeterminada. Para los socios OEM de Qualcomm, superar ese obstáculo implica centrarse exclusivamente en los usuarios de Android —lo que limita el mercado potencial— o encontrar maneras de crear experiencias multiplataforma lo suficientemente atractivas como para tentar a un cambio.
Kehrli reconoció el desafío sin edulcorarlo: «No pretendemos superar a Apple. Nos centramos en hacer que el ecosistema Android y multidispositivo sea lo más atractivo posible para que la elección no sea solo por defecto, sino porque la experiencia es mejor para ese usuario».
W5+ Gen 2 busca superar las barreras de los wearables.
La plataforma W5+ Gen 2 aborda varios puntos de fricción de larga data en la categoría de wearables. La duración de la batería ha sido una queja recurrente sobre los relojes inteligentes, especialmente aquellos con Wear OS. Al combinar un procesador principal de 4 nm de alta eficiencia con un coprocesador siempre activo de 22 nm (en la variante W5+), Qualcomm puede descargar tareas de bajo consumo y extender el tiempo entre cargas sin comprometer la capacidad de respuesta.
El formato también ha sido una limitación. Muchos relojes Wear OS han sido más voluminosos de lo que los consumidores prefieren, especialmente en comparación con los perfiles más elegantes de los modelos de Apple. La reducción del 20% en el tamaño, gracias al Front End de RF Optimizado, ofrece a los diseñadores industriales más margen para crear relojes más finos y ligeros.
Quizás lo más importante es que la capacidad satelital NB-NTN presenta un caso de uso que resuena más allá del ámbito del fitness. La seguridad y la conectividad en zonas remotas, ya sea para actividades al aire libre, trabajo o viajes, aportan un valor tangible para un mayor número de consumidores. En otras palabras, cambia la conversación de «dispositivo práctico» a «herramienta que puede salvar vidas».
Caso de prueba del Google Pixel Watch 4.
El primer dispositivo en comercializarse con el Snapdragon W5 Gen 2 será el Google Pixel Watch 4. Esta combinación es estratégica. El control de Google tanto sobre el hardware como sobre el último Wear OS le brinda una oportunidad única para demostrar lo que la plataforma puede hacer cuando el software y el silicio se combinan desde el principio.
Si el Pixel Watch 4 ofrece mejoras significativas en duración de batería, rendimiento y funcionalidad, en particular la función SOS por satélite, podría servir como punto de referencia para otros fabricantes de equipos originales (OEM).
Históricamente, la fragmentación del mercado de wearables Android ha frenado su impulso. Una implementación sólida de un dispositivo insignia podría ayudar a establecer un nuevo punto de referencia para las expectativas de los usuarios.
El reto: hacer que los wearables sean indispensables.
La tecnología por sí sola no convertirá a los wearables en un producto básico para el mercado masivo; la necesidad sigue siendo la pregunta más importante. Más allá del seguimiento de la actividad física, las notificaciones y las aplicaciones de nicho, muchos consumidores no consideran que un smartwatch sea esencial.
Apple ha tenido éxito en parte al vincular su smartwatch con el control de la salud y el bienestar de una manera que se percibe como personal y preventiva. Para los socios OEM de Qualcomm, el camino hacia la indispensabilidad puede depender de tres frentes:
- Funciones de salud que proporcionen información práctica, no solo datos.
- Capacidades de comunicación, como NB-NTN, que ofrezcan claras ventajas sobre un teléfono por sí solo.
- Integración fluida en ecosistemas de dispositivos más amplios, como el IoT y la automoción.
La estrategia de Qualcomm parece reconocer esto. Al integrar servicios de localización avanzados, reducir el tamaño y el consumo de energía, y habilitar la conectividad satelital, W5+ Gen 2 crea una base más sólida para que los fabricantes de equipos originales (OEM) creen dispositivos que se sientan esenciales.
Ventaja del ecosistema multidispositivo de Qualcomm.
Una ventaja que Qualcomm aporta a los wearables es su presencia en diversas categorías. Las tecnologías de la compañía abarcan smartphones, PC, automoción e IoT, lo que le permite comprender cómo interactúan los dispositivos y cómo evolucionan las expectativas de los usuarios en distintos contextos.
Esto posiciona a Qualcomm para pensar en los wearables no de forma aislada, sino como nodos de una red más amplia de computación personal y ambiental. Un reloj con W5+ Gen 2 podría interactuar de forma inteligente con un teléfono, un salpicadero de coche o un centro de control de hogar inteligente con Snapdragon, creando casos de uso que van más allá de lo que un dispositivo independiente puede ofrecer.
Kehrli enfatizó esta visión multidispositivo: «El reloj no es solo un accesorio. Forma parte de una conversación más amplia entre tus dispositivos, tu entorno y tus necesidades en cada momento. Ahí es donde vemos el verdadero potencial de crecimiento».
Snapdragon vs. Apple: Caminos Divergentes.
Curiosamente, comparar el Snapdragon W5+ Gen 2 de Qualcomm con el chip S9 de Apple del Apple Watch Series 9 se centra menos en las especificaciones y más en la filosofía.
El S9 de Apple es un Sistema en Paquete (SiP) diseñado a medida que integra CPU, GPU, motor neuronal y gestión de energía en un entorno estrictamente controlado. Dado que Apple diseña el chip, el software watchOS y la carcasa del hardware internamente, puede optimizar cada capa para un rendimiento y una experiencia de usuario impecables.
Esta integración vertical implica que funciones como Siri en el dispositivo, métricas de salud avanzadas y animaciones ultra fluidas se sienten sencillas, pero también limita la experiencia a los usuarios de iPhone.
El W5+ Gen 2 de Qualcomm adopta un enfoque más abierto. Ofrece mejoras de rendimiento y duración de batería de vanguardia, a la vez que brinda a los fabricantes de equipos originales (OEM), desde Google hasta Fossil, la flexibilidad de diferenciarse con hardware y funciones personalizadas. La incorporación de conectividad satelital NB-NTN, front-end RF optimizado y servicios de ubicación avanzados son facilitadores a nivel de hardware que los socios pueden utilizar para crear puntos de venta únicos.
Mientras que el modelo de Apple garantiza uniformidad y refinamiento, la estrategia de Qualcomm prioriza la amplitud y la diversidad, permitiendo wearables en todos los rangos de precio, formatos y casos de uso. El reto para el ecosistema de Qualcomm es lograr el mismo nivel de armonía software-hardware que Apple, algo que se evaluará de cerca con el Pixel Watch 4.
En resumen, el S9 de Apple prospera en un entorno cerrado. El W5+ Gen 2 de Qualcomm se posiciona en un campo mucho más amplio, y su éxito dependerá de cómo estas semillas se desarrollen en las diversas condiciones del mundo Android y multidispositivo.
El lanzamiento del Snapdragon W5+ Gen 2 y el W5 Gen 2 no convertirá instantáneamente los wearables Android en algo tan omnipresente como el Apple Watch. Pero sí indica que Qualcomm está abordando el problema desde los ángulos adecuados: rendimiento, eficiencia, formato y capacidades diferenciadas.
Si los fabricantes de equipos originales (OEM) logran aprovechar estas fortalezas para crear dispositivos que ofrezcan un valor claro y cotidiano, y si plataformas como Wear OS continúan madurando, las condiciones para una adopción más amplia serán más sólidas que nunca.
El mercado de los wearables ha estado esperando su punto de inflexión. Con este anuncio, Qualcomm apuesta a que la industria ha dado un paso importante hacia ese objetivo.

