La Casa Blanca pospone la decisión sobre una mayor regulación del mercado de IA —de rápido crecimiento—, dado que esta podría afectar la competitividad de EE.UU. frente a sus rivales a nivel mundial.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, declaró el jueves que había pospuesto la firma de una orden ejecutiva prevista para regular la inteligencia artificial (IA), ante la preocupación de que esta pudiera socavar la posición de liderazgo de Estados Unidos frente a China en este campo.
«Llevamos la delantera a China, llevamos la delantera a todos, y no quiero hacer nada que vaya a interponerse en el camino de esa ventaja», dijo Trump a los periodistas en el Despacho Oval.
La ceremonia de firma, que originalmente estaba programada para la tarde del jueves, se retrasó «porque no me gustaron ciertos aspectos» de las nuevas regulaciones, afirmó Trump.
Según informes anteriores, la orden ejecutiva habría exigido a los desarrolladores de modelos de IA que presentaran sus modelos ante varias agencias federales para una revisión voluntaria, con una antelación de hasta 90 días antes de su lanzamiento público.
«Tenemos un estándar muy sustancial en materia de IA; está generando —está generando un bien tremendo— y también está trayendo consigo muchos empleos, un número tremendo de empleos», dijo Trump, añadiendo: «una vez más, tenemos más personas trabajando ahora mismo que en cualquier otro momento de nuestra historia. Realmente pensé que aquello podría haber supuesto un obstáculo».
Los medios de comunicación estadounidenses, citando fuentes, informaron que la decisión de iniciar procedimientos regulatorios formales surgió de la preocupación de que la IA se estaba volviendo cada vez más poderosa y podría representar un riesgo para la seguridad de EE.UU.

