Spirit AI afirma que su modelo fundamental de inteligencia encarnada es el primero de China en liderar la clasificación mundial de RoboArena.
A medida que la inteligencia artificial trasciende el ámbito digital y se adentra en el mundo real, la carrera por construir los «cerebros» encarnados que impulsan los robots de próxima generación se ha convertido en el nuevo campo de batalla de la competencia tecnológica entre China y Estados Unidos.
Dos días después de que el gigante estadounidense de chips Nvidia lanzara su modelo Cosmos 3, diseñado para ayudar a la IA física a «pensar antes de actuar», una startup china acaparó toda la atención.
El miércoles, Spirit AI, con sede en Hangzhou, provincia de Zhejiang, anunció que su modelo base para inteligencia incorporada, Spirit v1.6, se había convertido en el primero de China en liderar la clasificación mundial de RoboArena.
Spirit v1.6 obtuvo una puntuación de 1924 en la prueba, superando a Cosmos3-Nano-Policy de Nvidia, que quedó en segundo lugar con 1881 puntos. En tercer lugar se ubicó DreamZero con 1763 puntos, otro proyecto de Nvidia presentado en febrero.
La prueba de RoboArena, que evalúa la eficacia con la que las políticas robóticas generalistas se traducen en acciones del mundo real, fue desarrollada conjuntamente por Nvidia y prestigiosas instituciones como la Universidad de Stanford y la Universidad de California, Berkeley.
Esta intensa competencia pone de manifiesto un cambio más amplio: la robótica es oficialmente la próxima frontera de la IA. Las alianzas de Nvidia con la empresa china Unitree Robotics y la empresa singapurense pionera en manos robóticas, Sharpa, anunciadas el lunes, también evidencian esta tendencia.

