Según se informa, Washington está considerando prohibir los modelos extranjeros de IA de código abierto, pero esta medida probablemente aumentaría los costos para numerosas empresas estadounidenses.
Una posible prohibición por parte de EE.UU. a los modelos chinos de inteligencia artificial (IA) de pesos abiertos (“open-weight”) podría costar a las empresas estadounidenses hasta 12.000 millones de dólares anuales, según cálculos de un académico radicado en EE.UU., en un momento en que las empresas tecnológicas recurren cada vez más a soluciones chinas rentables.
Si bien el impacto económico exacto de una prohibición sigue siendo difícil de cuantificar, los datos de uso de OpenRouter —un agregador de modelos de lenguaje extensos (LLM) con sede en Nueva York— ofrecen una idea de las posibles consecuencias, señaló Daniel Yue, profesor asistente en la Escuela de Negocios Scheller del Instituto de Tecnología de Georgia.
Si los usuarios de OpenRouter se vieran obligados a migrar de modelos chinos de pesos abiertos a las principales alternativas propietarias, podrían enfrentarse a un gasto anual adicional de unos 2.000 millones de dólares, según Yue. La estimación se basó en el uso de “tokens” y en las diferencias de precio entre modelos abiertos y cerrados registradas entre el 21 y el 27 de julio, indicó.
Al extrapolar estas cifras al conjunto de la economía estadounidense, el aumento de costos podría oscilar entre 3.000 y 12.000 millones de dólares, dependiendo de la dependencia general del país respecto a los modelos chinos de pesos abiertos, añadió Yue.
El investigador subrayó que las cifras representaban una aproximación de «orden de magnitud» más que una proyección definitiva, citando la dificultad de rastrear el uso fuera de las plataformas centralizadas.
OpenRouter, con sede en Nueva York, permite a los desarrolladores alternar entre diversos modelos de IA mediante una interfaz de programación de aplicaciones (API) unificada, pero solo abarca una fracción del mercado mundial de inferencia de LLM.

