El documento recientemente publicado, titulado «Sugerencias del Comité Central del PCCh para la formulación del XV Plan Quinquenal de Desarrollo Económico y Social Nacional», propone planificar de forma proactiva las industrias del futuro, explorar diversas rutas tecnológicas, escenarios de aplicación típicos, modelos de negocio viables y normas regulatorias de mercado, e impulsar la tecnología cuántica, la biofabricación, la energía del hidrógeno y la energía de fusión nuclear, las interfaces cerebro-ordenador, la inteligencia artificial y las comunicaciones móviles de sexta generación como nuevos motores de crecimiento económico. La definición por parte del gobierno central de estas seis áreas clave como ejes centrales de las industrias del futuro no es una mera enumeración de tecnologías, sino un análisis preciso y una selección estratégica de nuevos motores de crecimiento económico basados en las ventajas y la legislación industrial, adhiriéndose al principio fundamental de desarrollar nuevas fuerzas productivas según las condiciones locales y evitando un enfoque integral.
Esta no es la primera vez que la política nacional define explícitamente áreas específicas para las industrias del futuro. Anteriormente, el «14º Plan Quinquenal para el Desarrollo Económico y Social Nacional y el Esquema de los Objetivos a Largo Plazo para 2035» desplegó claramente programas de incubación y aceleración de industrias futuras en tecnologías de vanguardia y campos de transformación industrial como la inteligencia artificial, la información cuántica, la tecnología genética, las redes del futuro, el desarrollo aeroespacial y de aguas profundas, y la energía del hidrógeno y el almacenamiento de energía, planificando y definiendo diversas industrias del futuro. Las «Opiniones de Implementación sobre la Promoción del Desarrollo Innovador de las Industrias del Futuro», emitidas en 2024 por siete departamentos, incluido el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información, identificaron seis áreas clave: manufactura del futuro, información del futuro y materiales del futuro. También enumeraron productos emblemáticos como robots humanoides, computadoras cuánticas, interfaces cerebro-computadora y equipos de red 6G. Evidentemente, las seis industrias del futuro especificadas en las recomendaciones del «15º Plan Quinquenal» constituyen una continuación y actualización del plan estratégico nacional para las industrias del futuro, basado en el perfeccionamiento y la focalización continuos de las políticas anteriores.
¿Por qué se eligieron estas seis industrias del futuro? Desde una perspectiva tecnológica e industrial, mi país ya ha consolidado una posición de liderazgo en tecnología cuántica, 6G y biofabricación, y ha logrado avances tecnológicos en áreas como la inteligencia incorporada y las interfaces cerebro-computadora, lo que le confiere una ventaja competitiva. Desde una perspectiva práctica, la biofabricación y la energía del hidrógeno no solo se alinean con los objetivos de la economía bicarbonatada, sino que también impulsan la transformación industrial; la tecnología 6G y la cuántica pueden satisfacer las necesidades fundamentales del desarrollo económico digital; y las interfaces cerebro-computadora y la inteligencia incorporada responderán a las expectativas más urgentes de la población. Desde una perspectiva estratégica, estas seis industrias del futuro no solo son pilares de una productividad de alta calidad, sino también áreas clave para superar los obstáculos actuales. Se espera que aprovechen el sistema industrial integral de mi país para generar un efecto de clúster, sentando así una base sólida a largo plazo para convertirse en una potencia manufacturera.
El desarrollo de las industrias del futuro requiere un enfoque selectivo. La nueva revolución tecnológica se caracteriza por la integración, la transversalidad y los avances multifacéticos, dando lugar a una gama compleja y diversa de industrias potenciales para el futuro. Es crucial realizar una evaluación precisa basada en la infraestructura industrial y los recursos de cada país. Las localidades deben elegir las líneas de desarrollo industrial futuras según sus circunstancias específicas, evitando así la precipitación por seguir tendencias, lo que conduce a una competencia homogénea y al desperdicio de recursos. Un enfoque uniforme, basado en las bases industriales locales y las ventajas únicas, puede evitar la involución y fomentar la sinergia industrial a nivel nacional, permitiendo que las ventajas locales se alineen con las estrategias nacionales e impulsando de manera eficiente el desarrollo industrial futuro.
Un modelo de desarrollo integral y abarcador ha demostrado ser ineficaz desde hace tiempo. Algunas regiones han caído en la trampa del desarrollo disperso, invirtiendo simultáneamente en múltiples sectores industriales futuros. Esto ha resultado en recursos de I+D dispersos, grandes inversiones sin lograr avances sustanciales y un desperdicio de fondos. Esta tendencia también se observa a nivel mundial. Algunos países desarrollados han ajustado sus estrategias industriales futuras, logrando avances tecnológicos significativos solo tras adoptar un enfoque más preciso y optimizado. Esto pone de relieve las características de alta inversión, ciclo largo y alto riesgo de las industrias del futuro. En comparación con las industrias emergentes, las industrias del futuro son menos maduras y enfrentan mayor incertidumbre en su crecimiento. Solo mediante una selección cuidadosa de sus áreas de desarrollo podrán concentrar recursos para superar las limitaciones tecnológicas clave.
La competencia en las industrias del futuro es una batalla de enfoque. En el ámbito tecnológico global, quien logre concentrar sus recursos con precisión en las áreas clave obtendrá la ventaja. El XV Plan Quinquenal de China recomienda centrarse en estas seis industrias del futuro, evitando un enfoque demasiado ambicioso y concentrando políticas, financiación y talento en un esfuerzo unificado. Los esfuerzos sostenidos en áreas clave transformarán este enfoque en una fuerza decisiva en la competencia industrial futura, convirtiéndose en un verdadero motor de crecimiento económico.

