El auge de Hong Kong como centro fintech se debe al impulso regulatorio concertado, con la ciudad compitiendo con Singapur por el liderazgo regional.
Cuando Alvin Kwock, cofundador de la aseguradora digital OneDegree, participó en la inauguración de la Semana Fintech de Hong Kong en noviembre de 2016, esta se celebró en un lugar con capacidad para solo unos cientos de personas.
«Al ser el primer evento fintech en Hong Kong, solo las startups fintech se interesaron; ninguna gran institución financiera prestó atención», afirmó Kwock. «La gente no tenía una idea clara de fintech, ya que aún se encontraba en una etapa exploratoria».
Desde entonces, el sector fintech en Hong Kong ha experimentado una transformación radical. “Ahora, la tecnología financiera ya no se limita a unas pocas startups; es una prioridad para bancos y aseguradoras”, afirmó Kwock.
El lugar se ha trasladado del PMQ (anteriormente el Cuartel de la Policía) al enorme Centro de Convenciones y Exposiciones de Hong Kong, donde el número de asistentes se ha multiplicado por 18, alcanzando las 45.000 personas. En el reciente foro, participaron algunas de las figuras más destacadas del sector financiero, como Georges Elhedery, director ejecutivo de HSBC, y Bill Winters, director ejecutivo de Standard Chartered Bank.

Este proceso de maduración ha intensificado la larga rivalidad entre Hong Kong y Singapur. Ambas ciudades compiten por el desarrollo de la tecnología financiera, una rivalidad que se puso de manifiesto este mes, ya que ambas celebraron sus 10º festivales anuales insignia de tecnología financiera.
Si bien la asistencia a Hong Kong puede haber sido menor que a Singapur, la ciudad tiene una ventaja sobre su rival del sudeste asiático gracias a su dinámico mercado de capitales, que proporciona financiación a empresas de tecnología financiera y sirve como puerta de entrada al Área de la Gran Bahía.

