IBM llegó a un acuerdo extrajudicial de 17 millones de dólares el viernes con el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) por las acusaciones de haber incurrido en «prácticas ilegales de DEI» al tener en cuenta la «raza, el color, el origen nacional o el sexo» en sus procesos de contratación y ascensos. El DOJ también alegó que IBM utilizó fondos de su contrato con el gobierno para programas de DEI y posteriormente solicitó el reembolso.
IBM negó haber cometido irregularidad alguna, y el acuerdo no constituye una admisión de responsabilidad ni una concesión de que las acusaciones del DOJ carecieran de fundamento. «En IBM nos complace haber resuelto este asunto. Nuestra estrategia de recursos humanos se basa en un principio fundamental: contar con las personas adecuadas con las habilidades necesarias para nuestros clientes», declaró un portavoz de IBM.
A principios del año pasado, la entonces fiscal general, Pam Bondi, instruyó al DOJ a «investigar, eliminar y sancionar» cualquier programa de DEI considerado ilegal en empresas del sector privado, como IBM, que reciben fondos federales, lo cual ocurre con IBM como contratista del gobierno. Poco después, el Departamento de Justicia anunció la Iniciativa contra el Fraude en los Derechos Civiles, que consiste en presentar demandas contra los beneficiarios de fondos federales que «violen a sabiendas las leyes de derechos civiles». El acuerdo con IBM marca la primera vez que el gobierno ha logrado una resolución en el marco de esta iniciativa.

