Anthropic afirma que su modelo Mythos se acerca cada vez más a la «auto-mejora recursiva» mientras los desarrolladores chinos buscan reducir la brecha.
El matemático británico Jack Good acuñó el término «explosión de inteligencia» hace 61 años para describir lo que sucedería cuando una máquina inteligente entrara en un ciclo acelerado de auto-mejora totalmente automatizada, dejando rápidamente muy atrás a la inteligencia humana.
Durante décadas, esa capacidad hipotética —a menudo descrita como «auto-mejora recursiva» (AER)— se ha considerado el santo grial de la IA. La lógica indica que el primer país o empresa en lograr la AER dejaría atrás a sus competidores, consolidando una ventaja insuperable.
Las principales empresas de inteligencia artificial de Estados Unidos han priorizado la RSI (Inteligencia de Sistemas Relevante) con el objetivo de ampliar su ventaja sobre sus competidoras chinas. En un anuncio que se viralizó la semana pasada, Anthropic, desarrolladora de Claude, afirmó estar cada vez más cerca de lograr la RSI tras recientes avances en modelos como Mythos, presentado públicamente el martes.
La compañía ha solicitado la opción de pausar temporalmente el desarrollo de IA a nivel mundial, citando el elevado riesgo de perder el control de los sistemas de IA una vez alcanzada la RSI; sin embargo, estas advertencias también han sido criticadas como una estrategia de marketing.
Anthropic no es la única que intenta automatizar la investigación y el desarrollo (I+D) de IA. En China, las principales empresas e investigadores de IA también están comenzando a abordar el tema de los sistemas de IA con capacidad de autoaprendizaje.
En el Foro Zhongguancun, el principal evento tecnológico estatal de China, Luo Fuli, desarrollador principal del modelo de IA MiMo de Xiaomi, declaró en marzo que la «autoevolución» sería la mayor tendencia en IA durante el próximo año.
“Ya hemos empezado a vislumbrar un camino viable y práctico para lograr la autoevolución de los modelos de IA”, declaró ante una sala repleta de importantes responsables políticos e inversores.

