Google DeepMind contrató al exdirector de tecnología de Boston Dynamics, Aaron Saunders, como parte de un intento por impulsar la robótica. Si bien la IA ha progresado rápidamente en los últimos años, los avances en robótica han sido menos evidentes: en 2021, el director de robótica de DeepMind afirmó que el campo iba 10 años por detrás del resto de la IA. En parte, se debe a un problema de datos. Una IA dedicada al ajedrez puede descargar millones de partidas para estudiar; los robots también pueden entrenarse en simulación, pero este entrenamiento de «simulación a realidad» puede funcionar de maravilla en el mundo virtual y luego fracasar en la realidad. El progreso es lento y los robots aún no pueden realizar tareas domésticas básicas de forma fiable.
Demis Hassabis, de DeepMind, quiere solucionar este problema y utilizar el modelo multimodal Gemini de su empresa como una especie de sistema operativo. La antigua empresa de su nuevo empleado —comprada por Google en 2013 y vendida en 2017— ha desarrollado algunos de los robots con patas más avanzados, y Hassabis declaró a WIRED que la robótica impulsada por IA «tendrá su momento decisivo en los próximos dos años». Sin embargo, la carrera no se limita a Occidente: la industria robótica china experimentó un aumento interanual de sus ingresos de casi un 30% en los primeros nueve meses de 2025, con empresas produciendo unos 14 millones de robots en lo que va de año, según la revista china de negocios Caixin.

