Las mayores emisoras y grupos de medios de Europa advirtieron a los reguladores de la UE que una ley prevista para frenar las prácticas digitales desleales debería dirigirse a las grandes tecnológicas (*Big Tech*), y no a los editores y emisoras que ya están fuertemente regulados, citando riesgos para los modelos de negocio de los medios y para el pluralismo.
Esta postura refleja la preocupación ante la expansión de las plataformas en línea dominantes hacia mercados que, desde hace mucho tiempo, han sido fundamentales para las finanzas de los grupos de medios.
La Ley de Equidad Digital (*Digital Fairness Act*), que el responsable de Justicia de la Comisión Europea, Michael McGrath, propondrá hacia finales de año, busca abordar los «patrones oscuros» (*dark patterns*), el diseño adictivo de los productos digitales, el *marketing* de *influencers* engañoso, las prácticas de fijación de precios y las «trampas de suscripción», entre otros aspectos.
El enfoque único e indiscriminado de la Ley de Equidad Digital podría perjudicar a la industria de los medios, según comunicó a McGrath y a la responsable de tecnología de la UE, Henna Virkkunen, la Asociación de Televisión Comercial y Servicios de Vídeo a la Carta en Europa (ACT), cuyos miembros incluyen a Canal+, RTL, Mediaset, ITV, Paramount+, NBCUniversal, Walt Disney, Warner Bros Discovery, Sky y TF1 Groupe.
Advirtieron que este enfoque podría tener un impacto desproporcionado en sectores de bajo riesgo, pero sensibles desde el punto de vista democrático.
«La Comisión continúa dialogando con todas las partes interesadas pertinentes de cara a la preparación de la iniciativa, tanto a nivel técnico como político», declaró un portavoz del ejecutivo de la UE en un correo electrónico.
LA LEY SE APLICARÍA A «ACTORES ESTRUCTURALMENTE DISTINTOS».
La Ley podría imponer las mismas obligaciones a «actores estructuralmente distintos sin una diferenciación suficiente basada en el riesgo, la función o el poder de mercado», afirmó la ACT en una carta fechada el 21 de abril, dirigida a McGrath y Virkkunen, y a la que tuvo acceso Reuters.
«Las nuevas medidas deben centrarse en el segmento del entorno digital donde persisten lagunas significativas en materia de responsabilidad, en lugar de en nuestros sectores, que ya están bien regulados y mantienen elevados estándares editoriales», señaló el grupo.
Entre los firmantes de la carta se encuentran la Asociación de Radios Europeas, la alianza global de *streaming* Beyond Mainstream, la Asociación Europea de Medios de Revistas, el Consejo Europeo de Editores, la Coalición Europea de Vídeo a la Carta (VOD) y la Motion Picture Association EMEA.
La Comisión Europea no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
Los grupos señalaron que ciertas características de diseño, a menudo citadas como problemáticas —tales como la reproducción automática, los sistemas de recomendación y la publicidad personalizada— no son intrínsecamente perjudiciales y constituyen una fuente de ingresos vital para los medios de comunicación y las industrias creativas. Afirmaron que el DFA debería adoptar un enfoque proporcionado y basado en pruebas, a fin de no perturbar los modelos de negocio que respaldan el pluralismo mediático, el periodismo y el contenido creativo.

