Las startups chinas de interfaces cerebro-computadora (BCI), consideradas potenciales rivales de Neuralink de Elon Musk, cobran impulso gracias al apoyo regulatorio y al nuevo capital que impulsan su crecimiento.
En un avance trascendental, Neuracle Medical Technology ha obtenido la primera aprobación en el país para un sistema de interfaz cerebro-computadora (BCI) implantable diseñado para restaurar la función motora de la mano en pacientes con lesiones de la médula espinal. Este hito regulatorio subraya el creciente impulso de China en neurotecnología. Las startups chinas de interfaces cerebro-computadora (BCI), consideradas potenciales rivales de Neuralink de Elon Musk, están cobrando impulso gracias al apoyo regulatorio y al nuevo capital que impulsan su crecimiento.
Las acciones de las empresas de BCI subieron en las bolsas de China continental el viernes, con Inkon Life Technology, que cotiza en Shenzhen, registrando un alza superior al 10%.
La aprobación otorgada a Neuracle, una empresa privada fundada en 2011, marcó la primera vez a nivel mundial que una BCI invasiva podía venderse y utilizarse en pacientes como producto comercial, según la Administración Nacional de Productos Médicos de China.
El fundador de la empresa, Xu Honglai, obtuvo un doctorado en ingeniería biomédica por la Universidad de Tsinghua.
El mes pasado, Neuracle, que desarrolla y vende equipos para la investigación científica, inició su proceso de cotización en el Star Marlet de la Bolsa de Shanghái mediante la firma de un acuerdo de asesoramiento para la oferta pública inicial con Citic Securities.
El sistema implantable de interfaz cerebro-computadora (BCI) para la función motora de la mano, recientemente aprobado, fue descrito por la compañía como un dispositivo inalámbrico del tamaño de una moneda que se coloca en la superficie externa del cerebro sin penetrar el tejido, diseñado para leer las señales neuronales de los pacientes y traducirlas en movimientos de la mano.

